Bar Remedios

Cocina: Mediterránea

Precio medio: Desde 35€

Dirección: C/ de Muntaner, 212 Barcelona

Teléfono: 937471664

Web: No dispone

 

Bar Remedios se sitúa en el número 212 de la calle Muntaner, en el distrito del Eixample Izquierdo, justo enfrente del conocido Velódromo. Sus promotores, Alejo Ventosa y Llorenç Balaguer (este último vinculado al bar Lorenzo de Sarrià), apostaron desde el inicio por un concepto desenfadado, alejado del formato formal: mesas algo apretadas, ambiente cercano, carta de picoteo sencilla y sin excesos de creatividad.

El restaurante

El local aprovecha inteligentemente cada rincón: ocupa una esquina luminosa, con grandes ventanales que conectan al exterior, mesas altas y bajas, elementos de estilo industrial y una terraza que aporta frescura en días suaves. Aunque el interior pueda parecer compacto —las mesas están algo próximas— esa “densidad” forma parte del espíritu del lugar: propiciar que la atmósfera se caliente, que haya interacción entre comensales, que el bar se sienta vivo.

La decoración es coherente con esa apuesta: mezcla rudos (paredes descascaradas, luz natural, hierro) con toques cuidados, sin que nada resulte ostentoso.

Gastronomía

Bar Remedios no aspira a sorprender por exuberancia, sino por reinterpretar con soltura los clásicos del bar. Su carta es breve, pero cuidadosamente seleccionada.

Algunos platos destacados:

Entre los platos que más destacan:

  • Gildas, bombas, ensaladilla, croquetas y bravas.
  • Alcachofas a la carbonara.
  • Berenjena a la llama y al horno
  • Carpacho de gambas con mayonesa con lima y ralladura del cítrico
  • Tartar de filete cortado a cuchillo
  • La tortilla de patatas al momento
  • Terrina de rabo de vaca.

La carta de vinos a copas es notable, con referencias que cuesta encontrar si no pides la botella entera. Sería el caso de la garnacha blanca de La Fou Celler, en blancos, o del siempre excelente Dido de Sara Pérez y René Barbier, en tintos.

Coctelería hasta las 2:00 am
Un acierto del Remedios es apostar por clásicos bien ejecutados en su carta de coctelería. No pretende innovar radicalmente, sino dominar con solvencia tragos atemporales que funcionan siempre. Encontraréis clásicos como el pisco sour, el moscow mule o el negroni.

¿Por qué vale la pena visitarlo?

Triunfar en el Eixample no es fácil. Y menos aún en una calle como Muntaner, donde la oferta gastronómica compite plato a plato por atraer a un público exigente, con buen paladar y poco tiempo para decepciones.

Pero Bar Remedios lo ha conseguido. Lo ha hecho sin alardes, sin campañas invasivas, y con una propuesta tan sencilla como efectiva: tapeo bien hecho, ambiente con chispa, atención ágil y una estética que combina paredes decapadas, copas con hielo en condiciones y esa nevera vintage que podría estar sacada del Instagram de algún hípster con criterio.

En tiempo récord, ha pasado de apertura silenciosa a convertirse en ese sitio al que “tienes que ir”. Y cuando lo haces, entiendes por qué: porque te lo pasas bien, comes bien, bebes bien... y te entran ganas de volver.